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el chavismo teme perder su bastión y militariza Barinas


Ganar en Barinas y por segunda vez este domingo se ha convertido en un gran desafío y una cuestión de honor para la oposición en Venezuela, por ser la tierra natal del comandante fallecido Hugo Chávez y el feudo de su familia, cuya dinastía ha dominado la región en los últimos 22 años. El régimen de Nicolás Maduro teme perder esa región crucial, y en un intento por evitarlo, la ha militarizado.

La primera vez que triunfó el candidato opositor Freddy Superlano, representando a la coalición de la MUD (Plataforma Unitaria) fue el 21 de noviembre pasado con 37,60% de los votos pero el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anuló los comicios y ordenó su repetición porque el candidato oficialista, Argenis Chávez, había perdido con el 37,20% de los votos, según cifras oficiales del CNE.

Este jueves los nuevos candidatos cerraron su campaña electoral ante la toma y custodia de los centros de votación por parte de los militares del Plan República. Las calles de Barinas fueron militarizadas de manera excepcional.

El candidato opositor Sergio Garrido, de 53 años, postulado por la coalición de la oposición MUD, y el ex canciller Jorge Arreaza, de 48 años, postulado por el chavismo, polarizaron la preferencia de los sondeos previos.

Según la encuestadora Hercón Consultores, que hace un mes hizo un estudio de opinión a 1.000 personas adultas, señaló que el 57% de los votantes de Barinas está dispuesto a acudir a las urnas este domingo, lo que supone un incremento en 15% de participación respecto del 21 de noviembre pasado.

Expectativas

Las preferencias electorales para el domingo también se distancian de las pasadas. El opositor Sergio Garrido punteaba los sondeos con 42,6% de los votos mientras que Jorge Arreaza obtenía 34% en los sondeos difundidos antes del fin de semana de votación.

El tercer candidato es Claudio Fermín, puesto para dividir a la oposición, sólo obtiene 3,1%, en el estudio de Hercón Consultores.

En su campaña, el propio Arreaza no se ha mostrado muy seguro de ganar las elecciones debido a la ausencia de apoyo popular en el recorrido por las calles de los poblados de Barinas.

Los postes del alumbrado público y los muros urbanos fueron empapelados con su rostro pero sus caravanas, repletas de motos y camionetas blindadas, han estado solitarias y no ha tenido baños de multitud en sus mítines.

Una mujer vota este domingo para elegir gobernador en el estado de Barinas, Venezuela. Foto: AFP

Una mujer vota este domingo para elegir gobernador en el estado de Barinas, Venezuela. Foto: AFP

Arreaza estuvo casado con Rosa Virginia, la hija mayor de Chávez, con la que tuvo un hijo y se divorció en 2017 pero mantiene estrechos vínculos con la familia.

Ahora en su campaña el ex canciller y ex yerno de Hugo Chávez ha estado acompañado de dos de las hijas del comandante muerto: María Gabriela y Rosinés Chávez, que han buscado votos para la familia.

Para distanciarse un tanto del rechazo que produce la dinastía chavista, Arreaza reconoció que la gobernación de Barinas “presenta déficit de inversión y servicios para la comunidad”.

El rector del Consejo Nacional Electoral, CNE, Roberto Rincón, denunció que el candidato oficialista ha estado utilizando los recursos del Estado para su campaña, lo que es una violación de las normas electorales.

Arreaza estuvo repartiendo bolsas de comida, medicinas y prometiendo la construcción de viviendas y escuelas.

Un estado abandonado

Y es que Barinas, el estado llanero y ganadero situado al occidente de Venezuela con una superficie de 322 kilómetros cuadrados y una población de apenas 390 mil habitantes, ha estado gobernado por el feudo chavista desde hace 22 años, que parece congelado en el tiempo pues no muestra señales de progreso sino de deterioro y retroceso.

Las polvorientas calles de Sabaneta, donde nació Chávez, no presentan ninguna mejoría sino abandono.

Cuando inició su mandato en 1999 su familia era de extracción humilde y pobre. Dos décadas después sus padres y hermanos son unos potentados terratenientes que poseen grandes extensiones de fincas y haciendas, sin contar con la fortuna que han hecho sus hijas, sobrinos y nietos.

El patriarca Hugo de los Reyes Chávez gobernó a Barinas desde 1999 hasta 2008, luego el hermano mayor Adán Chávez desde 2008 hasta 2017 y por último el hermano Argenis Chávez estuvo en la gobernación desde 2017 hasta 2021.

Miembros del ejército colocan carteles con información sobre las elecciones, este domingo en Barinas, Venezuela. Foto: EFE

Miembros del ejército colocan carteles con información sobre las elecciones, este domingo en Barinas, Venezuela. Foto: EFE

Romper la dinastía

Por su lado, el político Sergio Garrido piensa romper con la dinastía chavista y tiene con qué. El jefe de su campaña es el propio Freddy Superlano, que tras la inhabilitación política sufrida por él y su esposa a la que también sacaron del juego electoral, ha duplicado el coraje por lograr la victoria este domingo.

Barinas también se ha convertido en el talismán que ha aglutinado a los diversos grupos de la oposición para fortalecer el triunfo de la Unidad en la candidatura de Garrido.

El líder opositor Juan Guaidó, quien renovó su mandato como «presidente interino» de Venezuela, ha brindado todo su respaldo al pueblo que no se rinde y llamó a seguir organizándose y movilizándose en contra de la tiranía.

“La dictadura se quedó sin pueblo. Es minoría y por eso arrebata y amenaza; pero nada nos ha detenido. Barinas es ejemplo de resistencia y lucha. Maduro ya perdió, solo les queda tratar de secuestrarla de nuevo Acompañemos a un pueblo que no se rinde. Organización y movilización”, dijo por twitter.

Militares en las calles

Las calles de Barinas están militarizadas, según pudo constatar Clarín al observar el contingente de unidades militares y soldados que se dirigían por carretera desde el miércoles pasado hacia ese estado.

Unos 14.000 efectivos militares y 10.000 agentes de seguridad han sido enviados a la zona para “custodiar” los 543 centros electorales.

Los 24.000 uniformados dan un promedio de 44 funcionarios militares y policiales para “proteger” cada centro de votación.

“Es una exageración enviar tantos militares”, dijo un observador bajo anonimato, “con el fin de intimidar y coaccionar a los electores para que no vayan a votar el domingo”.

El analista electoral Andrés Caleca denunció que los agentes del Plan República impiden el acceso de los testigos y observadores a los colegios electorales.

Caracas, especial

CB​



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