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El Gobierno reveló quién es su candidato para asumir como nuevo titular de la Unidad de Información Financiera



El Gobierno formalizó este lunes la candidatura de Juan Carlos Otero para asumir la presidencia de la Unidad de Información Financiera (UIF), tras las sorpresivas renuncias del anterior presidente de la entidad, Carlos Cruz, y su vicepresidenta, María Quevedo.

El dato se reveló en la Resolución 710/21 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial apenas comenzado el día. En la misma, se convoca a una audiencia pública para el próximo 30 de noviembre en la que, según se informó en un anexo, se evaluará la candidatura de Otero.

Si bien no se habían especificado los motivos de las intempestivas salidas de las dos máximas autoridades, fuentes judiciales le indicaron a Clarín que podrían haberse debido a una interna entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner, ya que Cruz le respondía al Presidente y Quevedo a la vicepresidenta.

De momento, parecen haber llegado a un acuerdo para que el nuevo titular sea Otero, quien actualmente trabaja en el organismo como vocal por la Comisión Nacional de Valores y en el pasado fue subgerente de Prevención del lavado de Dinero.

La cita para «evaluar las observaciones presentadas a la propuesta de designación del Presidente de la Unidad de Información Financiera, organismo descentralizado en la órbita del Ministerio de Economía, Juan Carlos Otero» será el 30 de noviembre a las 8 en el Ministerio de Economía. El área de implementación será la Secretaría de Finanzas, según detalló el anexo.

Ante la ausencia de Martín Guzmán, quien viajó a Roma junto a Alberto Fernández para la cumbre del G20, la Resolución fue firmada por Alexis Guerrera, ministro de Transporte.

La interna oficialista y las renuncias

Las sorpresivas renuncias del titular y de la vicepresidenta de la Unidad de Información Financiera (UIF), organismo encargado de prevenir e impedir el lavado de activos, la financiación del terrorismo, y los delitos financieros, fueron aceptadas por el Gobierno y revelaron le etapa final de la dura lucha interna que se daba en esta entidad clave.

En fuentes judiciales llamaron la atención las dimisiones de Cruz, que respondía al presidente Alberto Fernández, y la de María Quevedo, que había sido nombrada por la vicepresidenta Cristina Kirchner, quienes mantuvieron varias peleas en estos casi dos años, mientras no se procesaban decenas de reportes de operaciones sospechosas (ROS).

Primero, porque la UIF no presentó su informe de gestión del año pasado al Congreso como corresponde por ley y, segundo, porque el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) empezará a principios del año que viene a supervisar si la Argentina cumple con los estándares internacionales de lucha contra el lavado de dinero.

Si no cumple con esos objetivos, la Argentina podría pasar a la lista gris del GAFI, es decir países poco colaborativos contra la lucha del dinero negro a los que se le aplican sanciones financieras internacionales.

Desde que asumieron, Quevedo y Cruz sacaron a la UIF como querellante en las causas por corrupción contra el kirchnerismo y empezaron a meterse en otras como la del falso abogado Marcelo D’Alessio, buscando perjudicar al fiscal Carlos Stornelli, pese a que no está imputado de ninguna maniobra con dinero.

En estos dos años, por ejemplo, bajaron el pedido de condena a Lázaro Báez en la causa de la Ruta del Dinero K, el más grande caso de lavado de dinero de Argentina. También se dirigieron contra el Grupo Vicentín y tomaron medidas para respaldar el intento del cristinismo de estatizar el control y dragado de la Hidrovía.

DB



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