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El nuevo campo de juego del Monumental, la carta secreta del River de Gallardo que va por todo en la Liga Profesional


River estrenó campo de juego a principios de este año. Y el piso del Monumental se asemeja al de los grandes estadios europeos. Con tecnología de última generación y un césped híbrido –en un 95% natural y un 5% artificial-, el verde de Udaondo y Figueroa Alcorta no solo brilla en cada partido sino que también ayuda al equipo de Marcelo Gallardo, que mejoró sus números desde el cambio del suelo del estadio.

En el estudio realizado, con el apoyo de los datos de Opta y Stats Perform, se tomaron como referencia los 17 partidos que River jugó como local en los torneos argentinos de este año, es decir la Copa de la Liga Profesional y la Liga Profesional, en relación con los 17 encuentros anteriores al estreno del nuevo campo de juego, también por certámenes domésticos.

La conclusión es que el equipo de Marcelo Gallardo mejoró casi todas las estadísticas. Por ejemplo, si bien es un equipo que se destaca por tener generalmente una posesión alta, este rubro creció con la llegada del nuevo césped. Pasó del 60 al 65 por ciento. Por otro lado, si bien el promedio de la cantidad de remates por partido bajó (antes era de 19 y ahora de 16), al igual que la de los disparos al arco (era de 7 y ahora de 6), aumentó la efectividad. Es que el promedio de gol subió de 1,94 a 2,12 por ciento. Y en contra cayó de 0,82 a 0,71.

Otro indicador que le juega a favor a River es en referencia a los pases. Antes del cambio de césped, la media era de 407 toques exitosos entre los jugadores “Millonarios” y después, subió a 495. En cambio, el de los rivales disminuyó: de 232 a 223.

Julián Álvarez vuela en el Monumental. Foto: Reuters

Julián Álvarez vuela en el Monumental. Foto: Reuters

Otro dato interesante, respecto a este ítem, es que el tiempo de ese hilo de pases se extendió: era de 8s25 y ahora es de 9s55. Y uno más, que resulta asombroso, se dio en el último partido en Núñez, contra Patronato. En ese encuentro, River completó 637 pases, más que la suma de toques de ambos equipos en 7 de los 13 partidos de la fecha 20 de la Liga Profesional. De esa manera, ese partido se convirtió en el segundo juego del conjunto “Millonario” con más entregas exitosas de pelota por torneos locales en toda la era Gallardo.

Estos datos no hacen más que confirmar que River está aceitado. Y en esa definición no solo se conjugan la capacidad de Gallardo y su cuerpo técnico para lograr tener un equipo con un nivel futbolístico estupendo y una base física muy sólida, el talento y la fortaleza mental y corporal de sus jugadores, sino también el nuevo campo de juego, que permite una mejor circulación de la pelota.

A los jugadores les costó acostumbrarse a la reforma. Pero ya pudieron sortear los obstáculos de los primeros tiempos, donde parecía que un campo de juego más rápido llevaría una adaptación prolongada para lograr mayor precisión. De hecho, en los seis partidos que jugó en el campo de juego nuevo por la Copa de la Liga, en el primer semestre, sacó 10 puntos sobre 18 posibles.

Una máquina de festejar. River mejoró en casi todos los rubros estadísticos una vez que se acostumbró al nuevo campo de juego.

Una máquina de festejar. River mejoró en casi todos los rubros estadísticos una vez que se acostumbró al nuevo campo de juego.

De todos modos, al hacer la comparación entre los 17 partidos anteriores al campo de juego y los 17 posteriores, la cosecha de puntos se revirtió y creció. Antes, sacó 32 puntos y después, 36. En ambos casos, sobre 51 unidades posibles. Por lo tanto, el promedio de puntos obtenidos pasó del 63% al 71%.

Las obras en el Monumental, que también encantaron a Lionel Messi y sus compañeros de la Selección, habían comenzado en agosto del año pasado cuando se empezó a sacar la pista de atletismo y se bajó el suelo a 1,80 metros tras sacar más de cinco mil volquetes de tierra. Y el nuevo campo de juego se estrenó el 20 de febrero de este año en una victoria por 3-0 a Rosario Central.

Los sistemas que se instalaron en el césped cuentan con una tecnología de aireado para un pasto más resistente y saludable y las nuevas cañerías permiten un mejor drenaje en la superficie, con el que se puede aspirar y evacuar el agua de una tormenta en segundos. Además, 35 aspersores aseguran el riego en todo el campo de juego hasta minutos antes de que comiencen los partidos para que la cancha esté muy rápida.

Esta obra venía siendo pedida por Gallardo desde que asumió como técnico de River a mediados de 2014 y que se pudo concretar este año. Y es una herramienta más que ayuda a su equipo a superar a sus rivales y a ser el líder del campeonato.



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