viernes, diciembre 3Adrogue - Buenos Aires - Argentina

En Texas, las «ciudades santuario» aprueban sus propias leyes contra el derecho al aborto


Mientras la Corte Suprema de Estados Unidos considera una controvertida ley contra el aborto en Texas, algunas comunidades de este estado conservador decidieron no esperar y se declaran «ciudades santuario para los no nacidos».

Inspirándose en la ley de ese estado del sur del país que prohíbe el aborto tras seis semanas de gestación -cuando se perciben los latidos del corazón-, sin excepciones por violación o incesto, unos cuarenta municipios texanos aprobaron medidas que prohíben efectivamente el procedimiento en su territorio.

Esta semana, Anson, una ciudad de unos 2.400 habitantes en el centro de Texas, se convirtió en la última comunidad en adoptar una ley semejante.

«Estoy aquí hoy por… los no nacidos inocentes que no pueden hacerse oír», dijo Mariah Mayo, una enfermera local, según Liveaction.org, una organización antiaborto.

Una marcha en Texas a favor del aborto. Foto Reuters

Una marcha en Texas a favor del aborto. Foto Reuters

«Estoy 100% de acuerdo con lo que dijo mi predicador y yo también quiero que se prohíban los abortos. Agreguemos esto a las muchas razones por las que estamos orgullosos de vivir en la gran ciudad de Anson, Texas», agregó.

Años de pelea

Varios estados gobernados por el Partido Republicano aprobaron a lo largo de los años leyes que restringen la interrupción voluntaria del embarazo, pero fueron anuladas por los tribunales en virtud de que violaban fallos de la Corte Suprema que garantizan el derecho al aborto hasta que el feto sea viable fuera del útero, en general de 22 a 24 semanas.

La ley de Texas otorga además al público el derecho a demandar a los médicos que realizan abortos, o a cualquier persona que ayude a facilitarlos desde que se perciben los latidos del feto y cuando muchas mujeres ni siquiera saben que están embarazadas.

En los últimos años, el término «ciudades santuario» se utilizó para aludir a las comunidades demócratas que aprobaron leyes de protección a los inmigrantes indocumentados de la deportación durante el gobierno del expresidente Donald Trump.

La idea de crear comunidades libres de aborto pertenece a Mark Lee Dickson, un ex pastor bautista de poco más de treinta años que proviene de una familia de activistas antiaborto de Texas.

Con una gorra de béisbol generalmente puesta al revés, Dickson comenzó su campaña en 2019 en Waskom, pequeña comunidad en la frontera estatal con Luisiana.

El ex pastor logró convencer a los funcionarios locales que una clínica de abortos del estado vecino planeaba mudarse a su ciudad.

Pese a que la clínica negó esas intenciones, los cinco miembros del concejo de Waskom, todos hombres, aprobaron en forma unánime una legislación para prohibir los abortos en su comunidad.

Desde entonces, Dickson recorre Texas, para persuadir a los municipios de la región que sigan su ejemplo… con éxito.

Las restricciones​

Decenas de comunidades se declararon santuarios libres de aborto y otra veintena considera la medida, según la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), que defiende los derechos humanos.

Esfuerzos similares se emprendieron en Ohio y Michigan.

«Van a seguir con esto hasta que no haya acceso al aborto en absoluto. Ese es su objetivo. Seamos muy claros al respecto», dijo Blair Wallace, estratega de políticas y defensa de la ACLU de Texas.

En Washington, a favor del aborto. Foto EFE

En Washington, a favor del aborto. Foto EFE

Dickson, que ahora trabaja en el grupo antiaborto Derecho a la Vida de Texas, no respondió a la solicitud de AFP para hacer comentarios.

Dyana Limon-Mercado, directora ejecutiva del capítulo texano de Planned Parenthood, organización insignia de planificación familiar de Estados Unidos, dijo a la AFP que el acceso al aborto ya estaba severamente restringido en muchas de esas pequeñas comunidades conservadoras, por lo que el tema de las «ciudades santuario» es más simbólico que médico.

Sin embargo, la situación es diferente en Lubbock, una ciudad de cerca de 250.000 habitantes en el norte de Texas, en una zona de producción agrícola.

Sus residentes aprobaron en la primavera boreal en un referéndum convertir su ciudad en un santuario libre de abortos, en una victoria para Dickson y sus aliados.

«Estaban todas estas iglesias enormes haciendo campaña activamente por esta ordenanza», contó Wallace. «Y eso es algo que realmente no podemos combatir. Eso es realmente difícil de combatir».

Como resultado, Planned Parenthood debió dejar de realizar abortos en su clínica de Lubbock, abierta seis meses antes.

La ciudad se convirtió en lo que los activistas por el derecho a la interrupción del embarazo llaman «desierto médico», con la clínica de abortos más cercana a casi cinco horas de auto del gran centro urbano más cercano en Texas o una clínica en el estado de Nuevo México.

«Texas es gigante», por lo que hay zonas donde hay «enormes desiertos de atención».

Agencia AFP

PB



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *