miércoles, diciembre 8Adrogue - Buenos Aires - Argentina

Escándalo en Salta por la presión del Frente de Todos para bajar candidatos aliados


Hace falta un diccionario político provincial para entender (o intentar entender) la interna del peronismo / kirchnerismo salteño. Que fue con una conformación al comicio local, con el PJ del gobernador Gustavo Sáenz y las agrupaciones K separadas, pero que tras una fuerte presión del Gobierno nacional se unificó para la pelea nacional. El tema es que ese cierre forzado dejó heridos. Incómodos. Tanto, que tras ganar las PASO por centésimas, desde el Frente de Todos se reactivó un operativo para bajar a esos aliados que se presentaron por afuera y cuyos votos pueden ser clave para la puja con Juntos por el Cambio. Primero el apriete fue en privado, pero ahora ya tomó estado público.

Las primarias salteñas terminaron con un escenario atomizado: el Frente de Todos, con dos listas, sumó 32,05% de votos afirmativos, contra 31,18% de Juntos por el Cambio, que llevó cuatro boletas. Tercero quedó Unidos por Salta, liderado por Guillermo Durand Cornejo, que coqueteó con meterse en la interna de JxC, con 12,74%; y cuarto el Frente SI + PRS, con 11,22%.

Pero los votos que buscan el Gobierno nacional y el provincial están más abajo, en el partido «Felicidad», que tras el cierre ordenado desde la Casa Rosada decidió presentarse solo y sumó casi 4 puntos. En medio de una fuerte presión de dirigentes nacionales y provinciales, una candidata del espacio, María Laura Thomas, decidió blanquear el apriete en público. Lo hizo ante medios locales.

Con matices, la Casa Rosada está replicando la estrategia de otras provincias complicadas, como Chubut y Buenos Aires. En la primera, intentaron bajar al candidato a senador que responde al gobernador Mariano Arcioni; en la segunda, como contó este miércoles Clarín, están presionando a postulantes de Florencio Randazzo con el mismo objetivo. El Gobierno presume que con una menor oferta externa afín, lograrán canalizar nuevos apoyos para el Frente de Todos.

La pelea en el Norte

En Salta se renuevan tres bancas: una del kirchnerismo, otra de Juntos por el Cambio y una tercera del peronismo no K. Con estos resultados, el FdT y JxC tienen garantizada la renovación de sus lugares y la pelea se concentra en el tercer escaño. Por el sistema D’Hont que define el reparto, si quien gana la elección duplica (o más) en porcentaje al tercero, se queda con esa banca residual. Es a lo que apuntan desde ambos lados de la grieta.

La tensión en el peronismo / kirchnerismo arrancó antes de las PASO e incluyó la judicialización del sello del Frente de Todos. Que en Salta tiene como eje medular al Partido de la Victoria, que ganó esa puja en Tribunales, pero que (otra vez presión mediante) desistió de competir y dejó la marca para que la usen el PJ provincial y La Cámpora.

Así, la principal lista del oficialismo quedó encabezada por Emiliano Estrada, un ex funcionario de Juan Manuel Urtubey, reconvertido en referente camporista y puesto allí por la mano de Eduardo «Wado» de Pedro, con quien trabajaba en el Ministerio del Interior nacional.

La lista del Frente de Todos en Salta, encabezada por un camporista cercano a Wado de Pedro.

La lista del Frente de Todos en Salta, encabezada por un camporista cercano a Wado de Pedro.

La lista de "Felicidad", aliados K que se presentan por afuera. Sacaron casi 4 puntos en las PASO y en el Frente de Todos quieren bajarlos.

La lista de «Felicidad», aliados K que se presentan por afuera. Sacaron casi 4 puntos en las PASO y en el Frente de Todos quieren bajarlos.

Todos se encolumnaron con la decisión, menos «Felicidad», un partido con sólo cuatro años de historia pero que con su 3,73% en la PASO del 12 de septiembre terminó complicando los planes del Frente de Todos de cara a la elección general del 14 de noviembre.

La interna del oficialismo provincial ya venía muy caliente. Y con ribetes judiciales. Dirigentes locales de La Cámpora a cargo de las sedes locales del PAMI y la ANSeS fueron denunciados por quedarse con el 20% de los sueldos de trabajadores y regalar electrodomésticos en campaña. 

También hay disgusto de sectores K por la nueva estrategia de Estrada para el 14-N: para intentar congraciarse con votantes moderados y conservadores de la provincia, casi que desapareció el logo del Frente de Todos de la campaña.

Mirá también

Mirá también



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *