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Fuerte apoyo en Italia y de líderes mundiales para que Mario Draghi siga como primer ministro


Sofocados y sedientos por oleadas de calor africano que esta semana llegarán a más de 40 grados y con la peor sequía que se recuerda, los italianos siguen confundidos con la crisis de gobierno que llevó a la renuncia del primer ministro italiano, Mario Draghi, llevado en andas este lunes por un fuerte apoyo de los líderes mundiales y sectores enteros de la vida nacional que le piden que se quede.

El primer ministro renunció el jueves pasado ante el Senado después que uno de los partidos del gobierno se negó a votarle la confianza, pese a que en el resultado final, Mario Draghi obtuvo la aprobación de la Cámara Alta. El presidente de la República, Sergio Mattarella, se la rechazó y envió el gobierno a las cámaras para un debate que se realizará el miércoles próximo.

Italia es un país con régimen parlamentario. En las elecciones se vota a diputados y senadores. El presidente de la República es elegido en el Parlamento, donde también nacen y mueren los gobiernos.

Draghi es un economista que fue presidente del Banco Central Europeo y aceptó encabezar hace quince meses un gobierno de unidad nacional con ministros de todos los partidos menos Fratelli d’Italia, de extrema derecha, que eligió la oposición.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, apoya a Mario Draghi. Foto EFE

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, apoya a Mario Draghi. Foto EFE

La coalición que junto a derechas, centristas e izquierdistas, agregó brillo a la condición de estadista internacional de Draghi, pero era inevitable que al acercarse la fecha máxima de junio de 2023 para votar en las elecciones generales a fin de renovar el Parlamento, los partidos comenzaran a forcejear entre ellos en la lucha por los votos y se dividieran.

En las elecciones de 2018, dos partidos populistas reunieron la mayor cantidad de diputados y senadores. El que más sufragios logró fue el Movimiento 5 Estrellas. El otro es la Liga liderada por Matteo Salvini.

Ambas fuerzas populistas se desgastaron en los últimos dos años.

El rol del 5 Estrellas

El Movimiento 5 Estrellas ha sufrido ya varias hemorragias internas y actualmente lo conduce el abogado Giuseppe Conte, que fue primer ministro de dos gobiernos en los años de predominio en el que los dos partidos populistas gobernaron primero juntos y después enfrentados.

La decisión del premier Mario Draghi de renunciar produjo una explosión de reacciones. En el exterior, desde el presidente norteamericano Joe Biden y los líderes de europeos entonaron un coro de elogios y de pedidos de que aceptara continuar en el cargo en los meses que faltan hasta las elecciones generales del año próximo.

El ex premier de Italia y líder del movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte. Foto AP

El ex premier de Italia y líder del movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte. Foto AP

En Italia, más de mil alcaldes firmaron un apoyo a Draghi, lo mismo que los rectores universitarios, los movimientos sociales, encabezados por la Acción Católica, mientras que los líderes sindicales destacaron que las reivindicaciones necesitan un gobierno con todos sus poderes para negociar.

Los alcaldes de las grandes ciudades, como Roma, Milán, Florencia, Venecia, Nápoles y Palermo, dijeron que “en un momento histórico como el que vivimos, Italia no puede quedarse sin una guía autorizada y segura como la del primer ministro Mario Draghi”.

La impresión general fue que Draghi no quería continuar en el cargo, tras pronunciar varios ¡Basta! que parecían definitivos. Ve venir crecientes polémicas entre los partidos del gobierno que desgastarían su prestigio y dañaran la eficacia del gobierno.

El panorama es difícil porque la pandemia continúa con más de 170 mil muertos y 20 millones de contagiados desde 2020, sobrevino la guerra de invasión rusa a Ucrania, hay que administrar un programa de recuperación con fondos europeos por 200 mil millones de dólares y se multiplican los problemas económicos, financieros y sociales.

El líder de la derecha italiana, Matteo Salvini. Foto EFE

El líder de la derecha italiana, Matteo Salvini. Foto EFE

En treinta años los salarios han caido un 3% mientras que en Francia y Alemania crecieron un 39%.

Draghi pasó este lunes en Argel, la capital de Argelia, donde firmó un nuevo acuerdo por el cual Italia recibirá cuatro mil millones de megavatios adicionales de gas.

Argelia, conectada con la península por un gasoducto, se convierte en el primer abastecedor de metano de Italia, según anunció Draghi.

La dependencia de Rusia, que era del 40%, desciende al 25%. Y los italianos esperan que en los próximos meses se firmen más acuerdos que le permitan en un año bajar a cero la dependencia de Rusia.

Argelia se ha convertido en el primer socio comercial de Italia. Trescientas empresas peninsulares se han instalado en el país árabe. Este lunes se inició un Forum de negocios entre ambos países para intensificar la cooperación económica entre los dos países.

Draghi regresó de Argel con un triunfo en la mano, porque este martes debe preparar su intervención ante el Parlamento, el miércoles.

Tensiones partidarias

En esta jornada, el interés se concentró en las tormentosas polémicas via Internet entre los diputados y senadores del Movimiento 5 Estrellas.

Una parte de los diputados contesta al líder Giuseppe Conte y están a favor de votar la confianza el miércoles a Draghi. Pero se desconoce cuantos son. Se estima que si llegan a 30-40 su disidencia llevará a una inmediata ruptura y probable incorporación al nuevo partido formado por el ministro de Relaciones Exteriores, Luigi Di Maio, con otros 60 diputados y senadores de 5 Estrellas.

Los intensos juegos de poder son importantes porque el premier Draghi solo aceptaría continuar hasta el fin de la legislatura actual si logra debilitar al Movimiento 5 Estrellas y a su jefe Giuseppe Conte, que le ha presentado un plan de nueve puntos con modificaciones en la estrategia del gobierno y reclama “respuestas concretas”.

Si se va de inmediato a elecciones generales anticipadas, a fines de septiembre o en el primer domingo de octubre, las derechas podrían obtener una victoria decisiva con el 47% de los votos, dejando muy atrás al centro izquierda liderada por el partido Democrático, que llegaría al 38%.

Dentro de la coalición de centroderecha existe una rivalidad cada vez mayor entre Giorgia Meloni, la lider de Fratelli d’Italia, solitario partido opositor, y el populista Matteo Salvini.

Salvini llegó a reunir hace cuatro años el 34,5% de popularidad, pero en los actuales sondeos bajó al 15%. El tercer miembro de la alianza es Forza Italia, el partido del cuatro veces ex primer ministro Silvio Berlusconi, con el 8%.

Berlusconi llegó después de siete meses, a Roma, para tomar el control directo de su partido y de la misma coalición. No le será fácil porque Giorgia Meloni, que aparece favorita en todos los sondeos con un 23% de los votos, evita ser atrapada por el dúo Salvini-Berlusconi.

Meloni estuvo siempre en favor de las elecciones anticipadas. Ahora Berlusconi convenció a Salvini que el momento es ideal para ayudar a caer al gobierno Draghi. Naturalmente sin decirlo, porque los empresarios y muchos habitantes del rico norte italiano, apoyan al actual gobierno y votan a la Liga de Salvini o a Forza Italia.

PB



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