viernes, diciembre 3Adrogue - Buenos Aires - Argentina

la historia de Primmie Niven


En la fiesta del domingo 19 de mayo de 1946, la estrella de cine Gene Tierney y su esposo Oleg Cassini, Tyrone Power y Annabella, Lili Palmer y Rex Harrison, Richard Greene, Pat Medina, Cesar Romero, Arthur Little y David y Primmie Niven (los protagonistas de esta historia tan absurda como triste) juegan a las sardinas -las escondidas, pero al revés-. Ellas lucen vestidos de noche; ellos, corbatas negras. Están en Bel-Air, en la casa de Power.

“Primmie y yo nos casamos hace seis años. Ella me ha dado dos niños pequeños y completa felicidad. Soy infinitamente afortunado. Ella siempre anhelaba venir a California después de la guerra y compartir mi vida aquí. Fueron las seis semanas más felices de su vida. Estoy bastante seguro de que a ella le gustaría que supieran que la principal razón de su felicidad fue la gran dulzura y amabilidad de todos ustedes, mis amigos, hacia ella», fue el mensaje de David Niven en el funeral de Primmie.

Primmie Niven se casó con David en 1940. Foto: hjordisniven.com

Primmie Niven se casó con David en 1940. Foto: hjordisniven.com

I: La rosa inglesa

Primmie, nacida como Prímula Susan Rollo en 1918, fue la primera esposa del reconocido actor británico David Niven, a quienes los asiduos al cine de autor lo recuerdan por Escalera al cielo (A Matter of Life and Death) y los que admiten baldes de pochoclos por Mesas separadas (Separated Tables), película por la cual se llevó el Oscar.

Creció como única hija del abogado de divorcios William Rollo y Lady Kathleen Hill. Ambos apellidos provenían de la aristocracia: su tío abuelo era Lord Rollo, del castillo de Duncrub, en Escocia, y su abuelo era el marqués de Downshire.

“Ella era absolutamente querida, la perfecta rosa inglesa”, creía el padrino de David, el actor Michael Trubshawe. Quienes la conocían decían que no era una persona como las típicas que se rodeaban de aristócratas. Ella reía constantemente y se mostraba muy simpática ante cualquiera que le hablara.

David y Primmie junto a uno de sus dos hijos. Foto: hjordisniven.com

David y Primmie junto a uno de sus dos hijos. Foto: hjordisniven.com

Los halagos de Trubshawe eran compartidos por todos sus cercanos: “Era amable, divertida e iba a ser la madre más maravillosa durante el poco tiempo que se le permitió. No se parecía en nada a una actriz, era la mejor chica inglesa de ese período y una de las últimas».

II: El amor de su vida

Primmie fue la primera esposa de Niven. La mujer de su vida. Su amor fue tan profundo y primaveral que se casaron a solo dos semanas de haberse conocido y en los seis años que duró su relación tuvieron dos hijos: David Junior y Jamie.

El romance era tan verdadero que incluso existen leyendas sobre el día en que se conocieron. Una de ellas, la más cercana a la realidad, los vincula en agosto de 1940, cuando ella era oficial de sección asistente en la Fuerza Aérea Auxiliar de Mujeres y él pertenecía al ejército.

En los setenta, cuando ella ya no estaba David dijo que el flechazo de Cupido los atravesó después de que cruzaran miradas en el Café de París, en Londres. Aquel encuentro, contó el actor, derivó en una cita celebrada en concierto que se daba en un museo.

Sin embargo, en diciembre de 1945 la prensa dijo que David y Primmie se conocieron cuando él aterrizó sobre ella en una trinchera durante un ataque a un aeródromo de la Real Fuerza Aérea británica.

Así como su historia fue verdadera, también lo fueron los affaires de David con un sinfín de mujeres que residían en California durante el primer lustro de la década del cuarenta. Mientras ella le cerraba la puerta en la cara a galanes del porte de Clark Gable y James Stewart, él hacía de las suyas en la ciudad donde aún se fabrican los sueños.

Un ejemplo claro del poco control que tenía Niven con las aventuras tiene que ver con cuando él se separó físicamente de Primmie un mes después del nacimiento de su segundo hijo porque debía viajar con el ejército.

Ella se había quedado con sus hijos en Londres y David se había ido con quince mil soldados estadounidenses. A su vuelta, el destino lo depositó tres meses antes que Primmie en América, ya que su esposa no podía arreglar su viaje. Cuando Rollo finalmente pudo subirse a un barco, el navío se demoró más del doble de los días que debía tardar a causa de las inclemencias del clima. Ese tiempo fue perfecto para que David siguiera aprovechando sus noventa días de soltero.

Primmie se hizo conocida en la alta alcurnia del cine angloparlante no solo por ser la esposa de Niven, sino también por haber participado en el film Inglés sin lágrimas. Los Niven mantenían una relación a distancia y se veían poco porque él iba y venía del ejército y en el medio filmaba películas.

El caso más resonante de un rodaje suyo grabado entre tareas militares es el de Escalera al cielo, la fantástica película de Michael Powell y Emeric Pressburger que le dio a Niven el reconocimiento mundial de la crítica.

III: La fiesta

Es la noche de la fiesta. David y Primmie asisten a la casa de Tyrone Power a pocas semanas de haberse mudado a Beverly Hills.

Avanzada la noche, el juego de las sardinas encuentra a sus “players” con la panza llena y a oscuras. La idea surge de uno de los invitados luego de que una de las tantas conversaciones de la noche empezara a decaer. Había quienes creían que era un juego que ponía a prueba la creatividad de los participantes.

Se casaron a dos semanas de haberse conocido en 1940. Foto: hjordisniven.com

Se casaron a dos semanas de haberse conocido en 1940. Foto: hjordisniven.com

La primera elegida para esconderse es Primmie. Mientras, los demás cuentan hasta cien. Todos saben que el primero que la encuentre debe quedarse junto a ella, y así.

La cuenta centenaria se interrumpe, cuenta Cassini, cuando él escucha un “ruido sordo”. Pero se interrumpe solo por unos momentos, porque el esposo de Tierney sigue contando y llega hasta cien.

Oleg empieza su búsqueda. En un momento dado, poco tiempo después del inicio de la pícara búsqueda, Cassini escucha gemidos. No sabe de dónde provienen porque está muy oscuro. Pero el depredador momentáneo afila el oído y da con una puerta. La abre. Avanza y casi da un paso en falso: en el trayecto que va de su pie hacia la baldosa se da cuenta que delante no hay concreto, sino vacío.

Los ojos se le acostumbran y puede notar que el misterioso portal conduce a un nivel que está más abajo. El lugar recién descubierto es similar a un garaje con piso de cemento. Es, básicamente, un sótano.

Oleg no puede encontrar la luz. Llama a Tyrone a los gritos. El dueño de la casa llega de inmediato y hace la escena visible: debajo, al pie de la escalera, está tirada Primmie.

La esposa de Niven está “semiconsciente”. Palmer, una de las jugadoras de las sardinas, llega a una conclusión: “La señora Niven estaba buscando a tientas la puerta de un armario en la oscuridad. Aparentemente, encontró la puerta que conducía al sótano y se precipitó escaleras abajo”.

El juego termina.

Inmediatamente, David y Tyrone llevan a Primmie a la sala de estar y la colocan en un sofá. A los pocos minutos llega un médico, que le toma el pulso y la mira a los ojos para ver si lo reconoce. Los invitados a la fiesta observan en ronda alrededor del dúo. Niven es el más tranquilo: está confiado de que se trata solo de un golpe.

Son aproximadamente las nueve de la noche. El médico lleva a Primmie en ambulancia. En el hospital St. John’s le diagnostican a Rollo conmoción cerebral. No saben qué tan grave era el asunto.

Durante la noche del 20, Primmie parecía recuperarse, pero el martes 21 falleció a la una y media de la madrugada tras una cirugía que le habían hecho para intentar salvarla. Días más tarde, David emitió su mensaje.



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *