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llegan las charlas entre Barack Obama y Bruce Springsteen


“Y lo que descubrimos en estas conversaciones fue que aún compartimos una creencia fundamental en el ideal estadounidense. No como una ficción adornada sino como una brújula para el arduo trabajo que todos tenemos por delante. Además, Bruce sencillamente tenía una historia magnífica que contar”.

Esto es lo que escribe Barack Obama al comienzo de Renegados: born in the USA. Este mega libro-objeto –que acaba de ser editado en castellano– reúne las conversaciones que mantuvieron ex presidente de Estados Unidos y Bruce Springsteen, uno de los artistas con compromiso político más explícito en su país, durante el verano de 2020, para un podcast del mismo nombre.

La vida personal, el amor como enigma o los hijos como apuesta por el futuro devienen en un jugoso anecdotario combinado con una reflexión a dos voces en torno al racismo y el compromiso político poco antes de que la pandemia cambiar la historia mundial. Claro que no se trata de dos voces cualquiera sino la de dos líderes a escala mundial.

renegados

Alguien podría objetar, frente a esto, que el rol político de un ex presidente como Obama no se compara con el de un músico, por más que sea autor de 22 discos de estudios, haya ganado veinte Grammys y tenga fans por millones.

La respuesta la da Obama mismo, cuando cuenta que fue él quien le propuso a Springsteen estos encuentros: “El músico busca una forma de canalizar el dolor y lidiar con él, con los demonios y las preguntas personales; es también lo que hace el político al entrar a la vida pública”, explica.

“El presidente y yo habíamos pasado algún tiempo juntos desde que nos conocimos en la campaña electoral de 2008. Durante ese tiempo tuvimos largas y reveladoras conversaciones. Fueron el tipo de charlas en la que hablas con el corazón y te marchas con una comprensión verdadera de lo que tu amigo piensa y siente”, dice por su parte Springsteen.

Bruce Springsteen de joven. Gentileza PRH

Bruce Springsteen de joven. Gentileza PRH

Así fue cómo Obama y él se instalaron en el estudio de grabación que el músico tiene en su casa de Nueva Jersey (poco antes había terminado de grabar A letter to you, el disco que marcó el retorno de su banda, la mítica E Street Band), rodeados de guitarras y silencio y un equipo de producción discreto que transformó los ocho capítulos de los podcast originales en verdaderas piezas sonoras disponibles en Spotify.

“Renegade” (es decir, “renegado”) es un seudónimo que utiliza Springsteen en algunos intercambios por redes, cuando intenta pasar desapercibido. Pero también es en cierto modo una marca identitaria para este músico que se abrió paso desde Freehold al mundo sin ninguna credencial (hijo de trabajadores con ascendencia italiana e irlandesa) más que su obstinación y talento.

Esto lo llevó a la cima del éxito mundial con canciones como Born in the USA, una mirada ácida sobre el american way of life y la generación que dejó su vida en Vietnam que Springsteen estrenó en los ’80.

Barack Obama de joven. Gentileza PRH

Barack Obama de joven. Gentileza PRH

“Mis mejores amigos terminaron siendo un montón de oustiders. Chicos como tú que se sentían un poco desajustados”, rememora por su parte Obama, criado en Hawaii por una madre que le regalaba versiones infantiles de las biografías de Muhammad Ali y Arthur Ashe.

“Lo que hace que Estados Unidos sea ‘Estados Unidos’ son todos los outsiders y los inadaptados y la gente que intenta hacer algo desde la nada. Por tanto, ese se convirtió en tema de mi discurso”, observa.

La grieta en Estados Unidos

Al revisar la profunda grieta de la sociedad de Estados Unidos en torno a la discriminación racial, Obama considera: “Los resentimientos, los miedos, los estereotipos y los límites tribales dibujados en nuestro país aún son muy profundos. Y por eso mi valoración es que la mejor manera de ofrecer programas y vías de acceso a las oportunidades y la igualdad para los afrodescendientes es plantearlo en el marco de garantías para que todos los niños tengan buena educación, toda la gente tenga asistencia sanitaria».

«Al plantearlo en términos universales, en lugar de beneficiar específicamente a un grupo racial al que se ha perjudicado en el pasado, es más probable que consigamos una mayoría”, analiza el ex presidente demócrata, impulsor, por ejemplo, de políticas de salud para todos en un país que no las tiene. Esa ampliación de derechos ha sido muy resistida entre los republicanos.

Bruce Springsteen en el 20 aniversario del ataque a las Torres Gemelas. Foto AFP/ Jim WATSON

Bruce Springsteen en el 20 aniversario del ataque a las Torres Gemelas. Foto AFP/ Jim WATSON

Obama también fue impulsor de políticas externas militaristas en países como Afganistán o Libia. ¿Por qué, entonces, un músico como Springsteen toma partido de manera abierta por él? De hecho, apoyó al ex presidente en sus dos mandatos (gobernó desde 2009 a 2017), a Hillary Clinton cuando fue derrotada por Trump y al actual presidente Joe Biden.

Springsteen lo explica de este modo: “He dedicado parte de mi vida, a través de mi música y mi trabajo, a expresar mi opinión sobre cómo acercarnos a los ideales que defiende nuestro país. Durante demasiados años nos hemos quedado sistemáticamente cortos y para demasiados ciudadanos, esa desigualdad social y económica es una mancha en nuestro contrato social. Depende de todos y cada uno de los ciudadanos, y del Gobierno, esforzarnos por acercarnos a los ideales que declaramos como país”.

Claro que el libro no solo es un análisis de la historia y el presente político de Estados Unidos. Al mismo tiempo, es un recorrido por la vida de Obama y Springsteen desde un punto de vista personal. Allí aparecen sus conversaciones en torno a la complejidad de tener vidas con altísimo nivel de exposición (“en las giras te tratan como un rey pero sabes que eso no es cierto, que lo real es que vas de compras con tu mujer al supermercado”, dirá Springsteen) y el modo en que concilian eso con su vida familiar.

Bruce Springsteen junto a Barack Obama en la campaña de 2012. Foto AFP

Bruce Springsteen junto a Barack Obama en la campaña de 2012. Foto AFP

Incluso, cuestionamientos a los mandatos de cierta masculinidad hegemónica. Allí, el ex presidente confiesa: “Cuando sientas cabeza con una mujer fuerte y desafiante, el tipo de mujer que me atraía, hay algo que debes tener presente todo el tiempo: vives con ella de forma permanente y hay que negociar a diario muchas cosas. Y tuve que hacerme la idea de que yo también era un macho alfa y bastante terco. Sin embargo, jamás me ilusioné con una vida familiar donde fuera el señor de la casa, que mi mujer cuidara de mí y me preparara las comidas. Eso no era opción porque la idea de lo que es un hombre ha cambiado radicalmente”.

A lo largo de más de 300 páginas, también hay lugar para conversar sobre gustos musicales (durante el mandato de Obama, muchos músicos pasaron por la Casa Blanca y recibieron distinciones, desde B.B. King hasta Ariana Grande, pasando por Joan Baez, Aretha Franklin y Tony Bennett, entre otros).

El libro además incluye una gran profusión de memorabilia: fotos inéditas de las vidas públicas y privadas de Obama y Springsteen, versiones manuscritas de las letras de El Jefe y discursos corregidos de puño y letra por el líder demócrata.

Barack Obama y Bruce Springsteen en campaña en 2012. Foto AFP

Barack Obama y Bruce Springsteen en campaña en 2012. Foto AFP

Y es que Renegados también se puede pensar como un balance y un legado de dos hombres que lucen de manera estupenda pero que ya deben pensar en las próximas generaciones.

Obama bromea con el hecho de que él tenga 60 años y Springsteen unos diez más, aunque ninguno de los dos los aparenten. Y agrega: “Nuestro trabajo es crear un puente con las próximas generaciones. Nuestros hijos y sus pares ya no creen en la discriminación según en color de la piel, la orientación sexual, el género, la etnia o la fe”.

Springsteen responde: “Mis hijos son ciudadanos responsables cuyo comportamiento, con apenas 30 años, supera ampliamente el mío. Me hacen sentir humilde y saber que es nuestro trabajo mantener la llama del optimismo encendida. Y hacer todo lo que podamos al respecto, claro”.

PC



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