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los adversarios de Daniel Ortega se unen contra la «farsa electoral» en Nicaragua


Nicaragua cerró este viernes una atípica campaña electoral, marcada por el arresto de siete posibles candidatos presidenciales de la oposición y la convicción de que Daniel Ortega tiene el camino libre para obtener una nueva -y polémica- reelección.

Ante un escenario que parece inevitable, los adversarios del presidente lanzaron un enérgico llamado a no votar.

Las elecciones de este domingo no contarán con observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) ni de la Unión Europea (UE). Y se prohibió la entrada de periodistas extranjeros al país.

Así, muchos opositores y la comunidad internacional consideran que estos comicios no son más que «una farsa», como dijo el viernes el jefe de la diplomacia estadounidense para Latinoamérica, Brian Nichols.

Carteles de propaganda de Daniel Ortega, en un mercado en Managua, días atrás. Foto: REUTERS

Carteles de propaganda de Daniel Ortega, en un mercado en Managua, días atrás. Foto: REUTERS

Movilización y abstención

El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) movilizó a sus bases, principalmente empleados públicos, en una jornada de visita casa por casa en la que pidieron a los nicaragüenses que vayan el domingo a los centros de votación.

En tanto, la oposición excluida de participar en las elecciones, los nicaragüenses en el exilio y la Asociación Madres de Abril que aglutina a familiares de las víctimas del estallido social de 2018, lanzaron campañas que aconsejan no ir a votar, bajo el argumento de que hacerlo sería legitimar a la «dictadura Ortega Murillo».

Los opositores están utilizando las etiquetas #YoNoBotoMiVoto, #YoNoVoto o #NicaraguaNoVota, entre otros, con las que instan a los nicaragüenses a no salir de sus casas, mantener las puertas cerradas y las calles vacías, porque consideran que «no hay por quién votar».

Con Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora, Medardo Mairena y Noel Vidaurre, los siete opositores detenidos por «traición a la patria», el presidente Ortega parte como favorito para obtener su quinto mandato y cuarto consecutivo, y segundo junto con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

Cristiana Chamorro, una líder opositora que tenía chances de ganarle a Ortega, está detenida desde junio. Foto: AFP

Cristiana Chamorro, una líder opositora que tenía chances de ganarle a Ortega, está detenida desde junio. Foto: AFP

Los partidos políticos que compiten con el FSLN, así como un sector de los evangélicos aliados del gobierno, llamaron a acudir a las urnas.

La posición de los obispos 

En cambio, la Conferencia Episcopal dejó a criterio de cada nicaragüense votar o no en las elecciones. Pero algunos sacerdotes sí llamaron a no votar.

«Este 7 de noviembre mi huella dactilar estará limpia, como limpia estará mi conciencia» por no ser parte de estas votaciones, dijo en una homilía el sacerdote Uriel Vallejos, para quien Ortega «tuvo miedo» de celebrar elecciones libres.

La opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que fue la contraparte del Ejecutivo en unas mesas de negociaciones con las que se buscaba una salida pacífica a la crisis, se sumó al coro de los obispos y sostuvo que el proceso electoral «no cumple con los estándares internacionales sobre elecciones libres, justas y transparentes».

Una imagen de Daniel Ortega, en un local del Frentes Sandinista de Liberación Nacional en la ciudad de Catarina, en una imagen de archivo. Foto: AFP

Una imagen de Daniel Ortega, en un local del Frentes Sandinista de Liberación Nacional en la ciudad de Catarina, en una imagen de archivo. Foto: AFP

«Se trata de unas votaciones en las que no hay condiciones que garanticen el respeto del voto ciudadano», señaló esa alianza, que mencionó, entre otros, el arresto de candidatos, la eliminación de partidos políticos, y el control que ejerce el FSLN sobre el órgano electoral.

Todo preparado

Pese a esas críticas, el vicepresidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Cairo Amador, dijo a través de medios oficiales que están listos para las votaciones del domingo.

Informó que 280.000 personas trabajarán en la organización electoral, y 30.000 policías y militares resguardarán el proceso.

También que unos 210 acompañantes electorales y 40 «especialistas en comunicación» de otros países, «altamente calificados en términos electorales», observarán las votaciones del domingo.

Al mismo tiempo, criticó el «corte masivo de espacios y plataformas digitales» a simpatizantes sandinistas en el marco de la campaña.

Facebook anunció días atrás que en octubre eliminó casi 1.000 cuentas vinculadas al gobierno y al FSLN que buscaban influir en la opinión pública a favor del Ejecutivo y en contra de la oposición adoptando perfiles falsos.

La empresa propietaria de Facebook, que ahora se llama Meta, indicó que además de las 937 cuentas falsas en la red social, también suprimió 140 páginas, 24 grupos y 363 cuentas de Instagram (de su propiedad), todas ellas pertenecientes a la misma red.

Libertad de prensa

Por otro lado, la organización Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) exhortó a las autoridades a garantizar el libre ejercicio durante la cobertura a ese evento.

Para este proceso electoral, las autoridades no permitieron la entrada a periodistas de varios medios internacionales, como el estadounidense The Washington Post o el francés Le Monde, y no acreditaron a la prensa nacional y extranjera en Nicaragua para que tengan acceso a los centros de votación.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina Regional del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para América Central y República Dominicana (OACNUDH) expresaron su «preocupación» por esas negativas.

Unos 4,4 millones de nicaragüenses, de una población total de 6,5 millones, están citados para acudir a las 13.459 juntas receptoras de votos habilitadas en los 3.106 centros de votación para elegir en una sola boleta a un presidente, un vicepresidente, diputados nacionales, diputados departamentales y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano.

Fuente: EFE

CB



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