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Quiénes son las árbitras argentinas de la final de la Copa Libertadores femenina


El 4 de abril de 1998, Florencia Romano dirigió su primer partido bajo la órbita de la AFA. Fue en la cancha de Victoriano Arenas, que jugó con Muñiz por la Primera D. Se transformó en una pionera de la lucha femenina en el arbitraje argentino. Mientras tanto, en el predio de la Asociación Argentina de Árbitros en Villa Soldati, una chica de 18 años llamada Salomé Di Iorio hacía el curso de árbitra para poder «opinar con fundamento» entre familiares y amigos, para no escuchar nunca más un «no opines, sos mujer».

«Casi se infartan cuando los conté. A mi papá le dije que el curso lo hacía en Viamonte al curso. Cuando se enteró que era a la vuelta de la cancha de Riestra, me dijo: ‘Ni se te ocurra que vas a ir ahí’. Al principio, me acompañaba mi mamá; me tomaba el 85 a Pompeya y el 46 hasta ahí», contó en una entrevista reciente con TNT Sports una Di Iorio que ya tiene 41 años y dos décadas de experiencia como árbitra de AFA, con la que firmó contrato en 2001.

En un nuevo rol, la argentina será la encargada del VAR en la final de la Copa Libertadores femenina que Corinthians e Independiente Santa Fe jugarán en el Gran Parque Central de Montevideo el domingo. No será la única representante del arbitraje nacional; al contrario: la terna en la cancha la conformarán Maria Laura Fortunato, como jueza principal, y las líneas Mariana de Almeida y Daiana Milone. Juntas anotarán sus nombres en la historia, ya que por primera vez en el mundo del fútbol se disputará un partido con la conducción arbitral completamente femenina.

Quién es quién

Maria Laura Fortunato tiene 36 años, se formó en el Sindicato de Árbitros deportivos de la República Argentina (SADRA) y su camino se inició en partidos de intercountry y también como cronometrista en futsal.

Maria Laura Fortunato durante el Superclásico femenino de 2019 en la Bombonera. Foto Juan MABROMATA / AFP

Maria Laura Fortunato durante el Superclásico femenino de 2019 en la Bombonera. Foto Juan MABROMATA / AFP

Desde 2007 integra el elenco (todavía reducido) de árbitras de la AFA. Como sus compañeras, se inició en las Inferiores, dirigiendo las diferentes categorías de Juveniles, para luego incursionar como jueza del fútbol femenino. Y si bien es árbitra internacional desde 2014 -ámbito en el que era asistente desde 2010-, su primer partido en el Ascenso masculino fue en 2014, en un choque entre Atlas y Muñiz.

En el sitio de la AFA, aquel día del debut dijo que sentía «una gran satisfacción y orgullo por poder crecer en el árbitraje», agregando que su objetivo era «ir paso a paso». Esa temporada su llegada se había sumado a la de Di Iorio y Romano, quienes -según consignó esa nota de la AFA- «dirigieron, cosechando buenas notas, en la Primera D».

Fue el primer paso de un currículum que incluye participaciones en torneos Sudamericanos, Copa América, Copa Libertadores y Mundiales femeninos de juveniles y mayores y Juegos Olímpicos. En 2019, además, estuvo en el VAR de la final histórica de la Supercopa Europea entre Liverpool y Chelsea que dirigió, por primera vez, una mujer, la francesa Stephanie Frappart.

«Es un paso gigante del arbitraje femenino a nivel mundial. Ojalá que sea el puntapié inicial para que la mujer pueda impartir justicia en partidos masculinos de primera división. Con la trascendencia que está teniendo el fútbol femenino en la actualidad esperamos que ocurra lo mismo con las arbitras», le dijo al sitio El Femenino.

Este año también estuvo en Tokio 2020. Además de arbitrar Zambia y Países Bajos, del Grupo F, y Nueva ZelandaSuecia, del G, fue la responsable en el partido por la medalla de bronce entre Australia y Estados Unidos.

Mariana de Almeida, otra de las protagonistas en Uruguay, justamente también estuvo junto a Fortunato en la Supercopa Europea y en esa aventura japonesa. Aunque quizás cuando salió del colegio imaginaba un futuro como periodista deportiva -empezó a estudiar en 2000 e incluso llegó a trabajar en Olé-, cambió la gráfica por el banderín luego de entrevistar a una árbitra para una materia.

En 2006 fue contratada por la Asociación de Fútbol Argentino y dos años más tarde obtuvo la certificación de asistente internacional de la comisión de árbitros de FIFA.

Mariana de Almeida en su debut en la Copa Libertadores masculina. Foto Marcelo Endelli / POOL / AFP

Mariana de Almeida en su debut en la Copa Libertadores masculina. Foto Marcelo Endelli / POOL / AFP

Si bien recién su primer torneo FIFA fue la Copa Mundial Femenina Sub-20 de 2012, esto le permitió participar en dos Mundiales femeninos. En Canadá 2015, intervino en tres encuentros. En 2019, en Francia, fue asistente en el duelo que Estados Unidos le ganó 13 a 0 a Tailandia en Reims (que dirigió Fortunato) y asistente de reserva en el partido inaugural del certamen, además de integrar el equipo VAR de la final. También intervino en otros torneos internacionales como el Mundial Sub 20 de Japón 2012, el Sub 17 de Uruguay 2018 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Esa experiencia le sirvió para escalar en un universo históricamente hostil para las mujeres: el del fútbol jugado por hombres. En marzo de 2017, De Almeida intervino por primera vez en un partido de la Primera B Metropolitana. Cinco meses después, debutó en la B Nacional. Y el 6 de noviembre de ese año hizo su estreno en Primera en el encuentro que Patronato y Newell’s igualaron 0 a 0 en Paraná.

Hace un año, se convirtió en la primera mujer en integrar una terna arbitral en la Copa Libertadores. Ofició de asistente número 2 en Racing-Nacional y tuvo un debut muy prolijo, ya que acertó cada vez que le tocó intervenir y no se prendió en discusiones con los jugadores de Racing, que se mostraron bastante fastidiosos en el segundo tiempo.

«Es cierto que se debió a casos de COVID, pero confiaron en nosotras pese a que hacía siete meses que no dirigíamos, y de lo que significa asignar jueces del país del equipo local. Pero esa designación se corroboró luego con otras, sin COVID de por medio”, resaltó quien está casada con otro árbitro asistente, Javier Uziga.

En febrero de 2021, sumó otro desafío histórico al ser convocada por la Conmebol para integrar una terna arbitral compuesta por tres mujeres en el Mundial de Clubes, que se disputó en Qatar.

Daiana Milone, por su parte, siguió los pasos paternos a la hora de inclinarse por el arbitraje. «Fue el profesionalismo de mi papá lo que me llevo a compartir la misma dedicación y devoción por este deporte. Cuando tenía 16 años lo acompañé a dirigir un Boca–River y al estar en la cancha y verla repleta de gente me gustó mucho la idea de hacer lo mismo que él. Luego, fue solo cuestión de tiempo, mientras terminaba el colegio hacía el curso de árbitro, el cual me fue fácil porque desde chica ya miraba y jugaba al fútbol», le dijo al sitio HoySeJuegaFem la línea que también debutó en la Copa Libertadores masculina el año pasado, en Defensa y Justicia-Delfín, porque la terna arbitral que debía dirigir partidos en Argentina había dado positivo por coronavirus.

Daiana Milone debutó en la Copa Libertadores masculina el 17 de septiembre de 2020. Foto JUAN MABROMATA / POOL / AFP

Daiana Milone debutó en la Copa Libertadores masculina el 17 de septiembre de 2020. Foto JUAN MABROMATA / POOL / AFP

«Se extrañó que no hubiese gente. Parecía un partido amistoso o de juveniles. No pareció un encuentro de Copa Libertadores», se lamentó aquel día, que igualmente atesoró como un momento histórico para alguien que arrancó en la D y ascendió por el ascenso hasta la B Nacional, además de participar de partidos de Inferiores y Reserva.

«Fue muy importante, lo veíamos muy lejos. Nos habían dicho que estemos preparadas, que teníamos que estar listas en las últimas clases que tuvimos en Conmebol. Nos hicieron el hisopado sin saber si nos iban a dar partidos. Me avisaron el día anterior y no tuve ni tiempo de ponerme nerviosa porque fue todo muy rápido y nos fue muy bien a las dos, tuvimos buenos partidos y nos llamaron para la Sudamericana y estamos re contentas, muy felices y buscando hacer las cosas bien también por nuestras compañeras que se lo merecen mucho y ahora nos tocó a nosotras, pero si todo va bien, van a poner más chicas también», le contó entonces al medio Doble Amarilla, donde resaltó la importancia del VAR para no quedarte «con la duda en el partido» de una «jugada fina».

El domingo detrás de los monitores tendrán a una conocida y pionera en el arbitraje como Salomé Di Iorio, quien cuando comenzó la carrera, en 1997, solo había cuatro árbitras en el país. Hoy, en el Consejo Federal, ya son más de 30. Y ella, abogada de profesión, no dejó la actividad tras ser madre en 2016 ni por sufrir una lesión en la rodilla. «Soy feliz adentro de un campo de juego”, le contó a DeporTV el año pasado quien también da clases de reglamento en la escuela de Directores Técnicos hace más de 10 años.

Salomé Di Iorio tiene una larga trayectoria en el campo de juego pero ahora se inclina por el VAR. Foto AFP PHOTO / PAUL ELLIS

Salomé Di Iorio tiene una larga trayectoria en el campo de juego pero ahora se inclina por el VAR. Foto AFP PHOTO / PAUL ELLIS

Ya acumula veinte años como árbitra y más de dieciséis como internacional. Recorrió el ascenso hasta Primera B, infantiles, juveniles y femenino. Hace 15 años es árbitra y cuarta árbitra de Reservas de Primera y a nivel internacional estuvo en Juegos Olímpicos, mundiales juveniles y de mayores, Sudamericanos Sub17, Sub20 y Mayores, Copa América y Libertadores.

Ahora, el desafío lo tiene en el VAR, el lugar en el que deseaba estar. «Se vive con una adrenalina increíble, más allá de que tenemos que actuar con calma, certeza y serenidad», había dicho en aquella entrevista.



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