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Una inquietante advertencia de Rusia agudiza la tensión con Estados Unidos


Rusia considera que Estados Unidos y sus aliados están avivando la guerra en el este de Ucrania. La inquietante advertencia fue lanzada por el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y alimentó la tensión.

Fue un áspero cambio de tono apenas horas después de que otro funcionario ruso dijera que Moscú estaba satisfecho con los resultados del diálogo telefónico entre Joe Biden y Vladimir Putin, este jueves.

«La guerra civil en Ucrania, que ha durado ocho años, está lejos de terminar», dijo Lavrov. «Las autoridades del país no tienen la intención de resolver el conflicto a través de la diplomacia”, agregó.

«Desafortunadamente, vemos a Estados Unidos y otras naciones de la OTAN que avivan el conflicto y apoyan las intenciones militaristas de Kiev, proporcionándole armas y enviando especialistas militares», dijo el canciller ruso.

Las declaraciones de Lavrov fueron las últimas de una serie de comentarios del Kremlin que han oscilado entre siniestros y conciliadores, a veces con diferencia de apenas días a tono con el agravamiento de la crisis.

Un soldado de Ucrania descansa cerca de una zona de combate con rebeldes prorrusos, en la región de Donetsk, este viernes. Foto: AP

Un soldado de Ucrania descansa cerca de una zona de combate con rebeldes prorrusos, en la región de Donetsk, este viernes. Foto: AP

Este sábado, un soldado ucraniano murió en enfrentamientos con milicias prorrusas en el este del país.

A principios de diciembre, Putin dijo que Moscú podría recurrir a medios «técnicos militares», refiriéndose al uso de la fuerza, si las conversaciones fracasaban.

Tenso diálogo

Pero después de que los presidentes hablaran durante 50 minutos el jueves, Yuri V. Ushakov, asesor de política exterior de Putin, se negó a decir si existía una amenaza específica de acción militar.

Aunque la llamada terminó sin claridad sobre las intenciones del gobierno de Rusia y con versiones de tensiones entre los dos mandatarios, ambas partes dijeron que había sido constructiva.

Moscú reclama que Estados Unidos y sus aliados no armen a Ucrania, lo que implicaría una amenaza existencial a la seguridad de la Federación Rusa, según ha denunciado.

En esa línea, la charla telefónica, la segunda en tres semanas y la tercera desde junio, fue observada como un intento para mantener viva una solución diplomática para la crisis.

El presidente ruso Vladimir Putin pone condiciones para retirar sus tropas de la frontera con Ucrania. Foto: BLOOMBERG

El presidente ruso Vladimir Putin pone condiciones para retirar sus tropas de la frontera con Ucrania. Foto: BLOOMBERG

El 10 de enero comenzará en Ginebra una ronda de negociaciones al máximo nivel entre Estados Unidos y Rusia. Esas conversaciones cruciales continuarán luego a Bruselas y Viena.

Amenaza de sanciones

En la conversación del jueves, según la versión de la Casa Blanca, Biden subrayó que los países occidentales impondrían duras sanciones si Rusia intensificaba las actividades militares a lo largo de la frontera con Ucrania.

Putin, por su parte, le advirtió a su colega que un aumento de las sanciones llevaría a una «ruptura completa» en las relaciones.

Aún así, los funcionarios de ambos países evaluaron positivamente la conversación. «En principio, estamos satisfechos con el contacto y las negociaciones, porque tienen un carácter abierto, sustantivo y concreto», dijo Ushakov.

Impaciencia y confrontación

Los comentarios del Lavrov reavivaron los tonos más confrontativos que reflejarían la impaciencia del Kremlin. Ushakov también había dicho que las preocupaciones sobre el armamento estadounidense proporcionado a Ucrania se habían tratado durante la llamada, pero enfatizó el tono respetuoso entre los dos líderes.

El viernes, Biden dijo a los periodistas que el mandatario ruso había “expresado algunas de sus preocupaciones sobre la OTAN, Estados Unidos y Europa». Y agregó: «Presentamos nuestra visión. No voy a negociar aquí en público, pero dejamos en claro que no puede, enfatizaré, no puede invadir Ucrania«.

Rusia afirma que no tiene intenciones de invadir el país, pero sí reclama que sus urgencias de seguridad sean atendidas.

“Han venido a nuestra casa con misiles”, protestó Putin en su rueda de prensa anual en diciembre.

Después de que las tropas rusas se concentraran cerca de la frontera con Ucrania durante el otoño, los funcionarios de Moscú caracterizaron repetidamente el conflicto del este de Ucrania como una preocupación de seguridad apremiante para Rusia. Algunos analistas han visto estas declaraciones como justificaciones rusas para invadir Ucrania.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, este jueves, durante su conversación telefónica con Vladimir Putin. Foto: AFP

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, este jueves, durante su conversación telefónica con Vladimir Putin. Foto: AFP

Otros sostienen que el episodio repite de algún modo la crisis de los misiles con la desaparecida Unión Soviética en 1962 que consistió en un choque con EE.UU. por el despliegue moscovita de misiles en la isla de Cuba como reacción a la instalación de proyectiles norteamericanos en Turquía. La crisis se resolvió cuando las dos partes desarmaron los misiles.

Los funcionarios estadounidenses se niegan a discutir el fondo de las conversaciones. En diciembre, Rusia publicó dos borradores de tratados que el Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que le gustaría que Estados Unidos y la OTAN firmaran, estableciendo posiciones públicamente incluso antes de que comenzaran las negociaciones.

Biden ha intentado un enfoque de dos vías, tratando de disuadir a Rusia con advertencias inusualmente específicas sobre la imposición de una serie de sanciones que irían mucho más allá de lo que Occidente acordó en 2014, después de la anexión rusa de Crimea, al tiempo que persigue la política diplomática.

Putin, a su vez, presiona al mostrarse agresivo con la intención de que sus adversarios occidentales no avancen sobre el Este, en el Mar Negro y sus fronteras.

La crisis es extremadamente compleja.

Fuente: The New York Times y Clarín

CB​



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