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¿va a River o se queda en Independiente a terminar su contrato?


Que River. Que Independiente. Que están cerca. Que todo se enfrió. Que pueden incluirse jugadores en el medio de la operación… La novela por el pase de Fabricio Bustos ocupa por estas horas los primeros planos de los medios deportivos del país. El lateral derecho de 25 años tiene vínculo con el Rojo hasta mediados de este año y se mantiene firme en su postura de no renovar. Mientras que desde Núñez, Marcelo Gallardo lo quiere sumar para su equipo. Lo concreto es que existieron charlas entre dirigentes de ambos clubes grandes, pero por ahora ninguna oferta concreta se puso arriba de la mesa. El jugador tampoco acordó siquiera su contrato con el Millonario y desde su lado insisten en que permanecerá en Avellaneda hasta junio. Los directivos rojos saben que si no lo venden ahora luego no verán un dólar y por eso evalúan que no sea tenido en cuenta por Eduardo Domínguez, que el jueves en el arranque de su ciclo ya le había dicho que lo quería. ¿Y ahora?

La situación es por demás compleja porque hay una relación totalmente quebrada entre el futbolista surgido de la cantera del Diablo y la dirigencia. Desde que se rechazó en el mercado anterior la oferta que llegó del fútbol turco por él (le ofrecían un contrato de 1,5 millones de dólares netos anual por 5 temporadas), ya no hubo retorno.

En Independiente apuntan contra el representante de Bustos, Nazareno Marcollese, con quien el trato no es nada bueno. De hecho, con uno de sus representados, Gonzalo Verón, mantienen un conflicto judicial por una deuda que comenzó siendo de 900 mil dólares y que ahora se transformó en un reclamo por más de cinco millones de la moneda norteamericana.

A Bustos lo tentó Gallardo y también Domínguez le dijo que lo necesitaba, pero podría no ser tenido en cuenta por el conflicto con la dirigencia del Rojo si no es vendido. Foto: EFE

A Bustos lo tentó Gallardo y también Domínguez le dijo que lo necesitaba, pero podría no ser tenido en cuenta por el conflicto con la dirigencia del Rojo si no es vendido. Foto: EFE

Del otro lado, señalan a Héctor Maldonado, secretario general del club y mano derecha de Hugo Moyano, como el directivo que pone palos en la rueda. Los chispazos vienen desde que en octubre de 2020 el directivo a cargo de las determinaciones más importantes de la institución no puso la firma en la mejora salarial al diestro lateral, algo que sí habían hecho Pablo Moyano y el ex secretario deportivo, Jorge Damiani.

¿Cómo terminará todo? Lo único concreto es que Bustos terminará afuera de Independiente. Si no es ahora será en seis meses (ya está en condiciones de arreglar su vínculo con otro equipo de manera individual).

En River, más allá de los llamados de Gallardo, no hubo un avance significativo para llevárselo. Hay varios clubes del exterior también interesados, aunque es complicado que alguno pague ahora sabiendo que en poco tiempo puede acordar directamente con el futbolista sin pagarle nada al Rojo.

Es por eso que en la dirigencia evalúan qué hacer. ¿Lo separarán del plantel? Una opción menos violenta podría ser no marginarlo del día a día del grupo de Primera, pero no tenerlo en cuenta para los partidos. Por su parte. Eduardo Domínguez lo necesita, aunque hará lo que disponga la dirigencia y ya solicitó otro lateral derecho entre los puestos a reforzar (un lateral izquierdo y un nueve de área son los otros lugares apuntados).

Al libro de pases le quedan algunas semanas más por delante y todo puede cambiar de un momento a otro. Por lo pronto, la novela de Bustos tiene un nudo muy difícil de desatar.



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